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by Luis Enrique Villavicencio Castillo | |
Published on: Apr 12, 2008 | |
Topic: | |
Type: Opinions | |
https://www.tigweb.org/express/panorama/article.html?ContentID=19845 | |
Esta es una reflexión que pretende descubrir y delimitar el problema de la participación en el proceso de construcción de la democracia en nuestro país. Uno de los aspectos que llama la atención en este proceso a diferencia de años anteriores es la calidad de la participación de los ciudadanos en las zonas urbanas.Para ello hay que establecer esta participación en el contexto en el que el país a diferencia de otros países tiene una amplia diversidad cultural y por lo que los espacios de participación se manifiestan de acuerdo a esa misma diversidad cultural. La adquisición de ciudadanía(2) , a pesar de los intentos de interculturalidad, manifiesta un lento pero indetenible proceso de homogenización de las acciones humanas desde el marco legal de interrelación personal y social como parte de un sistema económico globalizante.Este proceso de ciudadanización, tiene como modelo a seguir las formas ideales establecidas justamente por el sistema, sus aspectos valorativos y de articulación que se establecen por la misma accesibilidad al centro de poder económico y gobierno. Esta forma simple de observar las cosas pretenderían reconocer que en la medida que nos acercamos a las ciudades tenemos mayor participación ciudadana, una mejor forma de acceder a la justicia y defensa de nuestros derechos y mayor conocimiento sobre los mismos. Una mas amplia escala valorativa de la responsabilidad individual y social que al mismo tiempo nos guiaría a relacionar la participación con el valor elemental del deber.Pero debemos detenernos justamente aquí para apreciar que esta vista panorámica de la sociedad no es los suficientemente nítida y sería excluyente por cuanto no reconocería primero las acciones pro ciudadanía de las poblaciones indígenas andinas y de selva. Y al mismo tiempo pretende enmascarar como una carencia de ciudadanía la calidad de la participación ciudadana en las zonas urbanas. De la misma manera como se establecen espacios de articulación o grupos bisagra para hablar de las fronteras económicas de la sociedad nacional. También es necesario observar que el establecimiento de estos espacios se logran por una mutua necesidad de interrelación. Pero también de elementos iguales y congruentes de comunicación e intercambio.Los espacios participativos de las comunidades indígenas y nativas se ven reforzados e incrementados por su actitud de reconocimiento e integración al país. Las formas de establecer su inclusión, desde una territorializacion de su espacio económico, esta mas relacionado a aspectos de interrelación social y política con los grupos a los que estuvieron subordinados en los siglos pasados, por lo tanto de protección de sus propias vidas. Por lo tanto la protección de su hábitat significa y simboliza lo mismo, la defensa de sus propias vidas. Es importante mencionar que los estilos de vida, que podrían ser sugeridos como aspectos no desarrollados, negativos para los derechos individuales, o que vulneran o discriminan a los integrantes de una comunidad pertenecen a un devenir histórico especifico local o regional y que esta en proceso permanente de reelaboración. El reconocimiento de estos aspectos como la reivindicación de derechos territoriales, la justicia comunal , la participación en los trabajos y fiestas, son parte de la sociedad misma a la que buscan integrarse sea por la densidad de las migraciones y por la misma relación histórica de su creación. Esto es valido para la zona andina y parcialmente para los pueblos de la selva.Pero en la acción de establecer la pertenencia a un país, establecen la aceptación de los elementos que materializan la relación entre ellos y el resto del país: gobierno, justicia, ubicación social, formas de articulación económica y la participación de la producción y riqueza nacional como parte de esa integración.Es decir, un aspecto tangible de esa articulación aceptada e interiorizada individual y colectiva son justamente la acción reivindicativa de sus formas económicas, desarrollo local, gobierno comunal, llámese gobernación, representantes y mecanismos de participación política.Una de las formas de medir la participación y la calidad de esa participación como país es el momento de las elecciones o consultas nacionales. Las elecciones son un mecanismo de participación política que responden a la necesidad de materialización de un nuevo gobierno para el país. No es mi intensión establecer una lista de elecciones pero si de reflexionar sobre dos rostros de la participación política de los ciudadanos. No vamos a comparar la participación ciudadana con la del años cuarenta pues no seria serio. Pero si podemos compararla entre los años 2001 y 2006.En el año 2001 la participación en las elecciones estaba delimitada por la percepción de la población en referencia a sus instituciones. Se había perdido la credibilidad institucional a nivel nacional por lo que las elecciones también se convertían en un procedimiento para darle legalidad a las mismas. Por otro lado también se trato de observar la calidad de esta participación y por ello se tomo muy en cuenta a los grupos vulnerables, sobretodo, la participación de las comunidades andinas y nativas y que tenían por demás características especiales: diversidad cultural, sentimientos de pertenencia no resueltos desde el estado, analfabetismo, discriminación, aislamiento geográfico y ausencia de ciudadanía. Fue entonces que se asumió el proceso electoral como un proceso educativo(3) a la vez. Y si bien este proceso educativo fue a nivel nacional , esta población tuvo mayor énfasis por sus características. Se asumía la visión de articulación por niveles desde un punto concéntrico de desarrollo. El éxito llego y en las diferentes elecciones hasta este año , se ha mejorado notablemente la participación y la calidad de la misma superándose algunas de las características anteriores. El trabajo de ONPE era un trabajo temporal por lo que esa elevación de la calidad se debe en parte al trabajo de organizaciones no gubernamentales algunas en alianza estratégica con ONPE. También al nivel de las migraciones pues estas se hicieron en el tiempo de la violencia política hacia la costa, pero luego de pasado el estado de violencia hubo un retorno que implemento estilos de vida en la comunidad aprendidos en la ciudad y con manifiesta adquisición de elementos ciudadanos importantes.Este ha sido un logro importante. Pues se han articulado las escalas valorativos personales y colectivas sobre la visión de comunidad articulada a una comunidad mayor que es el país y se muestra como un ideal. La participación en la zona andina y de selva tiene ahora otros aspectos que tienen que ser trabajados para darle sostenibilidad a lo avanzado. Estos aspectos son un adecuado registro de ciudadanos y la distribución de mesas de sufragio. La permanencia del dialogo entre ONPE y los ciudadanos como un espacio educativo que permita el fortalecimiento de la democracia y y sus mecanismos de participación, y que al mismo tiempo, estas acciones puedan influenciar en forma suficiente la vida cotidiana. Un procesos de interiorización. Solo en este dialogo o espacio educativo puede existir la retroalimentación necesaria para sustentar la sostenibilidad de la democracia.Hoy existe un problema que vislumbramos desde estos años. Habíamos podido percibir como la calidad de la participación en las zonas urbanas no era la mejor. Era muy elemental por lo que en los procesos electorales se manifestaba en ausentismo de electores a los espacios educativos o miembros de mesa o la evasión de los miembros de mesa en el día de elecciones. Y esto ha ido en aumento. No sucede en el campo. Sucede en la ciudad.Podríamos pensar que la masificación de la información negativa haya creado una actitud adversa a la participación en las elecciones, como podría haber sucedido en el 2001. También podríamos pensar que existe una ausencia por desconocimiento y es ello que se manifiesta una acción de tirar las cosas por la borda y abandonar la mesa de sufragio.Hay dos elementos que me llaman la atención. El nivel educativo de los integrantes de estos grupos y la percepción de ciudadanía de los mismos.En el trabajo de campo realizado en los procesos electorales, los capacitadores y coordinadores encargados de las capacitaciones refieren la ausencia de miembros de mesa de las personas con mayor accesibilidad a información y educación. Si para los campesinos tenemos como razón de inasistencia la competencia con sus actividades económicas, como los cuidados de las siembras o el pastoreo. Esto ha requerido una adecuación de las actividades educativas electorales. En la ciudad , la razón expresada por los miembros de mesa (abogados , profesores, médicos o técnicos etc.), es que la capacitación no es para ellos:“...la capacitación no es para mi, yo soy un profesional. Las capacitaciones son para las personas sin educación...” (4)La característica del grupo en mención sobre el nivel educativo tiene que ver con un conjunto de ausencias en ese mismo proceso educativo donde la adquisición de los derechos fueron una construcción subjetiva(5) en un contexto de conflicto que necesariamente es el económico y social. Es por ello que solo se reconocen los derechos a diferencia de asumir los deberes.Ese es el otro elemento que compone el perfil de la no participación. El haber podido sobresalir en una sociedad que a pesar de los logros los margina(6) y sostiene en su discurso una pertenencia social intermitente y el rechazo abierto a su pasado y por consiguiente a su comunidad . Por esto es que lo podemos ver en todas las ciudades.La ausencia de sentimientos de pertenencia ocurre por la presencia de otros sentimientos auto excluyentes. Me refiero a que no es un espacio vacío (7). Esta construcción de la no participación, decíamos se refiere también a un proceso educativo. Cuando vemos el abandono de las mesas de sufragio, vemos solo la punta del iceberg. Vemos a las personas que abiertamente expresan lo que piensan y sienten. Los que no lo expresan abiertamente son muchos mas y si agudizamos la mirada los encontramos en la vida cotidiana de la ciudad. La pertenencia es eje de la participación pues uno no participa sino se siente integrados pero al mismo tiempo tiene que ver con la identidad, la relación entre identidad individual e identidad colectiva.Una característica histórica de las poblaciones urbanas , sea en Lima o en las ciudades del interior del país, es decir: .... soy limeño o soy andahuaylino o chachapoyano.... pero mis abuelos eran alemanes, ....pero mi abuela se caso con un peruano, ....pero los Pérez vinieron de Italia..! Soy peruano pero no tanto como para ..... ser miembro de mesa?! Esta forma de identidad individual es también una construcción parte de un proceso educativo, segmentado, excluyente y fortalecido por la ausencia del uso amplio de los diferentes momentos educativos de la población.Las elecciones, momento en el que delimitamos el problema es en realidad cotidiano y se manifiesta en todas las áreas de la vida del país. El impacto que causan las capacitaciones de ONPE en los ciudadanos es fuerte, pero al mismo tiempo, es esperada por los mismos ciudadanos. Las manifestaciones contrarias o de autoexclusión necesitan ser deconstruidas en un proceso mas amplio y cotidiano aprovechando los diferentes espacios educativos de la población.Decostruir, para construir requiere desmitificar la política y promover la participación informada y reflexionada. Quitar en forma sistemática todos aquellos elementos, reconocidos como negativos a la construcción de comunidad y nación. Colocar en estos espacios las ideas y sentimientos necesarios para integrarse y ser parte de nosotros.Participar significa ser parte de algo y para ello la educación ciudadana debiera abarcar desde los elementos fundamentales de la persona, es decir desde la identidad. El deber como valor no esta fundamentado porque existe una identidad recortada, parcial, o elaborada en contra de la integración colectiva.La propuesta para superar este problema es educativa y orientada a grupos específicos. Aun los urbanos. Una sociedad diversa requiere de una aplicación diversa de los programas. Fortalecer lo avanzado sin descuidar ningún aspecto de los grupos que se pretenden integrados.Le pedimos participación a la población y eso requiere de nuestra participación en este dialogo permanente y necesario para superar las exclusiones y autoexclusiones y desde nuestra diversidad ser una sociedad democrática. Chachapoyas , Peru. 2006 Notas [1] Especialista de capacitación y seguimiento de la GFCE, de ONPE. El proceso de Elecciones Generales 2006, tuvo la responsabilidad del departamento de Amazonas. [2] Santos Anaya Martin,”¿Sabes con quien estas hablando ?Dice: “...La ciudadanía consiste en una relación de inclusión de los ciudadanos en tanto individuos, en un estado nación moderno. El estado funciona como un plano impersonal que equipara a los ciudadanos. Estos son iguales ante el estado y sus leyes” [3] En los años 2001 y 2002, las metas eran la superación del ausentismo tanto en electores como en miembros de mesa. En el segundo grupo el problema planteado era por las mesas conformadas por electores rurales, campesinos, pastores, indígenas de la selva, en su mayoría iletrados. Los conceptualizamos como individuos en proceso de adquirir la ciudadanía. Y los consideramos mesas criticas, los buscamos, los capacitamos y a pesar de persistencia de los riesgos que implican una mesa compuesta por iletrados, respondieron al reto de asumir las funciones de miembros de mesa. [4] Al ser preguntado, un profesor en la ciudad de Bagua dio esta respuesta. Este tipo de respuestas han sido escuchadas por nuestros capacitador y coordinadores una y otra vez. Si bien esto exige un trabajo de sensibilización , es un amenaza de inasistencia o abandono de la mesa [5] Touraine, Alain. ¿Podremos vivir juntos? : “...es la construcción del sujeto por la búsqueda de la felicidad que solo puede nacer de la recomposición de una experiencia de vida personal autónoma que no puede ni quiere elegir...” [6] Portocarrero, Gonzalo. Rostros Criollos del Mal, cultura y transgresión en la sociedad peruana :”...es claro q esta valoraciones resultan del pasado colonial que esta aun demasiado presente, de un conflicto que no termina de resolverse y en cuya raíz esta el anudamiento entre la imposición colonial y la resistencia criolla...”El autor hace se dedica a explicar las formas que explican el sustento de la transgresión al orden y sistema, hay otros puntos interesantes para nuestro tema pero lo que requeriría además la ampliación de nuestro texto a aspectos colaterales del tema. [7] Las oportunidades de acceder a los recursos y la formación de poderes locales entorno a sus actividades económicas (en relación a un mercado nacional que los subordina), han establecido históricamente formas de percibir la realidad y en ese sentido formas de ascenso social que establecen una visión sesgada de la ciudadanía. [8] Portocarrero, Gonzalo. Modelos de identidad y sentidos de pertenencia en Peru y Bolivia. Si bien el autor trata otro tema, nos sirve para explicarnos la subjetividad dentro de la cultura: “...en efecto, la subjetividad es organizada por la cultura en la medida en que las significaciones sociales permiten una regulación viable de la impulsibilidad. Es decir, la cultura encuentra restricciones en lo real de lo afectivo. No se trata pues de un sistema simbólico omnipotente y de una interioridad absolutamente maleable. Son sentidos sociales sin impulsividad, son tan impensables como una vida si metas ni normas. Tanto la cultura como la subjetividad deben ser concebidas como realidades complejas y heterogéneas, cuya dinámica esta atravesada por la acomodación, la tensión y el conflicto. « return. |