by Rosa Isabel Montero Torres
Published on: Mar 1, 2008
Topic:
Type: Poetry

Que inevitable defecto es la nostalgia de cosas tan pequeñas y tontas,
como poder besar tu espalda mientras duermes.
Que me tomes de la mano y me lleves en tu casa de uno a otro lado, tarde en la noche,
cuando solo el cansancio de nuestros cuerpos
es testigo de nuestras complicidades.

Hoy anduve recorriendo los pasos que di contigo y para mi desdicha,
en vez de invadirme la felicidad por haberlos dado,
deseé no haberte encontrado nunca, y los recogí todos.

Y tampoco quise haberme reído de tu cara en el pasillo de la Universidad,
ni haber sentido tan intensamente tu piel mientras bailábamos,
ni haberme dejado carcomer por la ansiedad de encontrarte cada una de esas veces,
en la bahía, en la plaza, bajo la lluvia.

Porque tu sencillamente me has embrujado con tu mirada profunda, me has robado el ardor para otros hombres. Me haz esclavizado a tu corazón. Te has hecho dueño de mis fuegos y de mis aguas. De mi presente y de mi porvenir. De mi vida y de mi muerte. De mi alegria y mi dolor.

Nunca nadie me poseerá como tu, serás siempre mi dueño hasta que el cielo lo permita y solo tu presencia seguirá haciéndome más tuya.

Regresa pronto...

JustineGellar

Para Juan Carlos Borja Pérez

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